¿Qué Puedo Hacer Para Lograr Lo Que Quiero?

Nunca Lo Dudes...Tienes La Capacidad De Obtener Lo Que Quieres!

Lo Que Más Deseas...Lo Que Más Buscas...

He estado leyendo un libro precioso que se llama: “Escuché Decir Al Viento” y son metáforas escritas por Sergio Hernández Ledward. Si te gustan las metáforas, te lo recomiendo…Lo puedes encontrar en Amazon. 😉

Hoy quiero compartirte una de sus metáforas donde habla acerca de sueños y de cómo alcanzarlos, lo cual es un tema que me apasiona, quiero compartirte la siguiente historia…

Hace muchos años un joven muchacho se dio cuenta que lograr sus sueños no siempre era fácil, que habían unos que se hacían realidad con poco esfuerzo, casi por casualidad; pero había otros que se convertían en una batalla, que eran como ir cuesta arriba, que los obstáculos y sus propias dudas se multiplicaban.

Esos eran los sueños que lo hacían titubear, se cuestionaba si era posible hacer que esos preciosos objetivos se volvieran realidad, desconfiaba de su propia capacidad para lograrlos. Incluso llegaba a pensar -por lo bajito- que tal vez no los merecía.

Así que se decidió a visitar al sabio del pueblo, al anciano famoso por su sabiduría y por qué no decirlo…también por su falta de prudencia. Al llegar lo encontró meditando y le preguntó: Hombre sabio, ¿Qué debo hacer para conseguir lo que quiero?

El anciano inmerso en su propia mente no respondió, por más que el joven repitió la pregunta. No se podía dar por vencido tan fácilmente, así que regresó por varios días…al tercer día el muchacho regresó, esta vez el anciano estaba tomando el té. El muchacho se sentó en silencio y no dijo nada.

Finalmente, cuando el maestro terminó el último sorbo y parsimoniosamente dejó su taza en la mesa, el joven preguntó una vez más – Honrado maestro. ¿Qué puedo hacer para lograr lo que anhelo?

El hombre sonrío y le dijo: Sígueme. Lo llevó hasta el río, ahí se metió en sus aguas y conduciendo al joven de la mano caminaron hasta que el caudal les llegó hasta los hombros.

El anciano se apoyó sobre los hombros del muchacho y con una fuerza que desmentía su edad lo sumergió sorpresivamente en el agua. Por más que el joven ponía todo su esfuerzo tratando de salirse, el anciano maestro allí lo mantuvo por largos instantes, no importaba cuanta fuerza usara el muchacho para salir, el maestro era más fuerte y lo mantenía bajo el agua. Hasta que finalmente lo soltó, dejándolo salir y respirar.

El muchacho con el rostro enrojecido tomó una gran bocanada de aire fresco y poco a poco fue recobrando el aliento. Fue entonces cuando el sabio preguntó: – Al estar bajo el agua,  ¿Cuál era tu mayor deseo?

El muchacho aún agitado pero sin dudarlo contestó: Aire, lo único que quería era aire…

-¿No pensaste en viajes, joyas, mujeres ni sabiduría?

-No Maestro quería aire, búscaba aire y solamente aire- fue su respuesta.

-¿Nunca lo dudaste? ¿No pensaste que talvez sería imposible? ¿Qué quizás no poseías la capacidad de obtenerlo? ¿Qué probablemente no eras merecedor de él?

-Maestro, todo mi cuerpo, mi energía y mi mente sólo gritaban por aire.

El anciano guardó un silencio casi meditativo y cuando cualquiera hubiera pensado que ya no diría nada más se puso a bailar, ahí dentro del río y sencillamente dijo:

-Muy bien muchacho ¿Tienes alguna otra pregunta?

Y Tú…¿Tienes alguna otra pregunta?

¿Te has hecho esa pregunta alguna vez? ¿Cómo logro lo que quiero? 

Cuando nos dicen que debemos invertir toda nuestra energía en conseguirlo…Simplemente renunciamos a ese sueño o a lo que queremos, porque no estamos dispuesto a pagar ese precio o simplemente lo que creemos que es nuestro sueño no lo es…porque si logras identificar lo que realmente quieres alcanzar, te aseguro que harás las cosas más inimaginables para alcanzarlo. A mi me ha pasado!

Cuando lo logras y miras hacia atrás te darás cuenta del camino tan extraordinario y de las cosas que hiciste (Que en el fondo creías que no lo ibas a lograr) y finalmente lo hiciste, porque lo que querías era como el “AIRE”…así deben ser nuestras ganas de alcanzar lo que queremos.

¿Te gustó esta metáfora? Espero tus comentarios sobre lo que despertó en ti!

Te envío un abrazo con todo mi cariño!

2 Comentarios

  1. Sergio Hernández Ledward

    Hola Lina, de casualidad me encontré tu blog. Muchas gracias por compartir una de mis historias, me da muchísimo gusto que la hayas disfrutado (y que la compartas).
    Te deseo el más feliz de los caminos.
    Sergio

  2. Lina Garcia

    Sergio! Que emoción que hayas visitado mi sitio! Gracias! Y gracias por esos bellos libros que tanto han aportado a mi vida con metáforas inspiradoras! Te envio un gran abrazo y todo mi cariño y admiración!

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